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Megaproyectos, globalización y resistencia popular en el istmo de Tehuantepec
Emanuel Gómez
El istmo mesoamericano y la economía global
El istmo mesoamericano es la región de tierra más estrecha del continente americano, ubicada entre Norte y Sudamérica, en el sur de México y Centroamérica. Por su posición geográfica, es el lugar de encuentro de las cadenas montañosas del norte y sur del continente, así como de las costas de los océanos Pacífico y Atlántico, lo que hace de esta región la segunda zona ecológica más importante del mundo, después del Amazonas, albergando más del 8% de la biodiversidad total del planeta, por lo que su explotación ha sido objeto de intereses de diversas empresas transnacionales y países imperialistas.
La región de Mesoamérica comprende los estados mexicanos del sur, desde la Huasteca a Veracruz, Puebla, Morelos, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Yucatán.
En Centroamérica los países de Guatemala, Belice, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica y Panamá, compartiendo frontera con Colombia, la puerta de entrada al Amazonas.
El valor geopolítico de los istmos en el mundo es por ser tramos de tierra muy cortos entre dos océanos, siendo estratégicos para la comunicación interoceánica. En este sentido, istmos como el de Suez y el de Mesoamérica, han sido espacios de conflicto entre las potencias económicas.
En México, la región más estrecha de tierra comprende 300 kilómetros de extensión entre el Golfo de México y el Océano Pacífico, en los estados de Oaxaca y Veracruz, región conocida como el Istmo de Tehuantepec.
Desde su descubrimiento por los conquistadores españoles el istmo de Tehuantepec ha sido proyectado como punto estratégico para el comercio internacional, incluso se ha pensado seriamente en abrir un canal interoceánico, como finalmente se hizo en Panamá.
En el istmo de Tehuantepec hay numerosas riquezas naturales. Agua sobretodo. Bosques, selvas y costas contienen petróleo, minerales, maderas preciosas, plantas y animales en extinción cuya riqueza biótica es asediada por la industria biotecnológica y farmacéutica.
La población, mayoritariamente indígena, está marginada del desarrollo económico y social, sin ser tomada en cuenta en las decisiones políticas, lo que constituye violaciones al Convenio 169 de la OIT, entre otros.
Desde que Hernán Cortés inició las primeras expediciones en México proyectó la posibilidad de la comunicación interocéanica cruzando el istmo de Tehuantepec. [1] Este proyecto ha sido abandonado y retomado en los siglos XIX y XX, sin que hasta ahora pueda concretarse, debido a los cuantiosos recursos que se requieren y al impacto social y ecológico en la región.
En un principio este proyecto se trasladó a Panamá, donde se trazó un canal interoceánico que actualmente se encuentra sobresaturado, por lo que se ha pensado nuevamente en la viabilidad de trazar rutas interoceánicas por tierra en el istmo de Tehuantepec, Nicaragua, Guatemala y Belice.
El presidente mexicano Ernesto Zedillo (1994 2000) encargó a la consultoría Ochoa y Asociados que elaborará un dictamen sobre los proyectos económicos que potencialmente podrían llevarse a cabo en el istmo de Tehuantepec. El resultado presentado en 1998 como proyecto desarrollo integral para el istmo, comprendiendo los estados de Veracruz y Oaxaca es conocido como el Megaproyecto Transístmico.
La apertura del istmo al mercado internacional constituye uno de los proyectos económicos más ambiciosos del mundo. De llevarse a cabo no sólo afectaría a la población mexicana sino a todo el continente y más, pues el objetivo implícito es acelerar el comercio mundial, acortando la distancia entre el sureste asiático y Europa, y fortaleciendo aún más la economía estadounidense y la de las potencias.
El actual presidente mexicano Vicente Fox, en su toma de posesión inició la campaña de promoción de lo que ha llamado el plan Puebla Panamá (PPP), al parecer el proyecto más ambicioso de su gobierno.
Por otro lado, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) es el encargado de un proyecto conocido como el Corredor Biológico Mesoamericano (CBM), que consiste en integrar un sistema regional de áreas naturales protegidas y promover la investigación de las riquezas naturales en la Selva Maya [2] y Centroamérica para impulsar proyectos de desarrollo sustentable que mejoren la economía de la población controlando al mismo tiempo la explotación de los recursos naturales, con el argumento de la conservación ecológica.
El Megaproyecto del istmo de Tehuantepec y el Corredor Biológico Mesoamericano son, de esta manera, los ejes centrales del Plan Puebla Panamá, que los incluye y amplía a otros estados de México como Oaxaca, Veracruz, Guerrero y Puebla, zonas también de alta biodiversidad.
Este escenario no significa que los proyectos macroeconómicos se realicen sin resistencia social, por el contrario, precisamente el istmo mesoamericano se caracteriza en lo social por ser una región pluriétnica con diversos actores y procesos históricos interrelacionados.
Economía global en el istmo de Tehuantepec
El llamado Megaproyecto transístmico se puede resumir en lo siguiente:
En mayo de 1998 se conoce la existencia de un “Programa Integral de Desarrollo Económico Para el istmo de Tehuantepec (Oaxaca-Veracruz)” por el cual, ahora si, esta región accederá al tan esperado “desarrollo”. El eje del mismo es la modernización, por licitación, del ferrocarril y las dos terminales portuarias que une, la construcción carretera rápida de cuota y equipamiento urbano. Sobre este eje se identifican un total de 125 proyectos: 20% urbanos; 18.4% petróleos y petroquímicos; 6.4% portuarios; 6.4% forestales; 5.6% carreteras; 4.8% minería; 4.8% agroindustriales; y 3.2% turismo. [3]
Además de la vía férrea y la autopista, a lo largo del eje transístmico se proyecta la instalación de un corredor industrial de maquiladoras. En los dos extremos del eje transístmico se ubican los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz, que juntos concentran la mayor importancia nacional para la explotación petrolera. También se proyecta la construcción del aeropuerto internacional del istmo en Ixtepec.
Para estas obras y para las industrias se requiere agua en grandes cantidades, para lo cual se dispone de la presa de Benito Juárez, Oaxaca y se proyecta la construcción de una serie de presas, túneles y canales en la selva de los Chimalapas, la región húmeda más importante de México.
Esto implica la modernización de dichos puertos para aumentar su capacidad de carga, además de la modernización de la industria petroquímica básica de ambos puertos. Otras regiones petroleras que se verían beneficiadas del Megaproyecto son Campeche y Tabasco en el Golfo de México, Chiapas y Centroamérica, al sureste.
De esta manera la región se convertiría en una zona petrolera de importancia estratégica mundial mucho mayor de lo que ya es, compitiendo con otras regiones como Venezuela y el Golfo Pérsico.
Entre las prioridades actuales del gobierno estadounidense está sortear la crisis energética de su país y garantizar el abasto de petróleo, gas y agua. En el Plan Puebla Panamá se propone como objetivo central el integrar la región en el aspecto energético, según ha declarado el coordinador del proyecto sección México, Florencio Salazar. Este punto, tan delicado como lo es el petróleo, puede explicar la cercanía manifestada entre los presidentes Bush y Fox.
Las leyes mexicanas permiten la privatización de puertos marítimos y aéreos, carreteras, ferrocarriles y tierras. Entre privatizaciones aun pendientes está el petróleo, electricidad, agua y biodiversidad, mismo que no se ha logrado por la oposición de sindicatos, organizaciones campesinas y pueblo mexicano en general.
El actual presidente ha declarado que no se requieren las reformas constitucionales para permitir la privatización, por lo que ha implementado una fórmula consistente en permitir que la iniciativa privada participe directamente en la administración pública de las empresas paraestatales como las de petróleo, agua y electricidad.
Entre los problemas que trae la explotación intensiva del petróleo, además de liberación de gases y probable contaminación marina, la explotación de estos recursos no renovables ha provocado la dependencia económica del país a este producto, que se exporta a Estados Unidos principalmente a cambio de deuda.
En ambos puertos se planean también proyectos pesqueros, sobre todo en el
Golfo de Tehuantepec, en cuyas lagunas se planea la instalación de plantas
camaronícolas, lo que podría traer consecuencias de desequilibrio
ecológico de los acuasistemas costeros. Además de que para el
procesamiento de los camarones se requeriría de maquiladoras, cuya fuerza
de trabajo preferente son las mujeres, triplemente explotadas en su
condición de clase, género y cultura.
Se pretende abrir un corredor de maquiladoras a lo largo de la super autopista transístmica y modernizar la vía férrea a la modalidad de “tren bala”, para transportar las mercancías a los puertos y proceder a la exportación. Fácil, la mercancía llega del sureste asiático a Salina Cruz, se maquila en la región a salarios mexicanos y sale por Coatzacoalcos como mercancía, rumbo a Estados Unidos o Europa.
También se tiene proyectado construir un aeropuerto internacional en Ixtepec. Y por si fuera poco, para que los grandes capitalistas descansen, se ha desarrollado un complejo turístico en Huatulco, cuya carrretera y aeropuerto también pretende modernizarse. Además de la contaminación de los complejos megaturísticos y la explotación de la población local como servidumbre, es de destacarse que los hoteles y restaurantes del puerto están en terrenos comunales que fueron obtenidos mediante engaños a los campesinos, desplazándolos, por lo que el descontento en la zona va en aumento. [4]
El mayor riesgo que tiene este plan macroeconómico para México y Centroamérica, cuyo objetivo implícito es la explotación de los recursos naturales como petróleo, agua, tierras y biodiversidad, para acelerar el proceso de globalización comercial a nivel mundial, es el desgaste de los ecosistemas de Mesoamérica, además de la sobreexplotación de la mano de obra latinoamericana, [5] una de las más baratas del mundo.
El área de operación del Megaproyecto comprende 80 municipios de los estados de Oaxaca y Veracruz, como se ilustra en el anexo, considerados como de impacto directo, aunque la influencia que tendrá rebasa la región. El megaproyecto se inscribe como parte del Plan de las 100 ciudades de Ernesto Zedillo, según el plan nacional de desarrollo 1995-2000, por lo que contempla desarrollo urbano para ciudades medias del istmo.
En el Plan Puebla Panamá se establece el ordenamiento general del territorio, alrededor de los proyectos de desarrollo detonadores, por lo que se prevee que se proceda a la reubicación de poblados y parte de las ciudades para permitir el paso de la autopista, el tren bala y las industrias maquiladoras, además del aeropuerto de Ixtepec, las presas y las reservas ecológicas en los Chimalapas, y los Tuxtlas.
Los Chimalapas, pulmón de México
Entre las regiones de mayor biodiversidad en México, está la selva de los Chimalapas, que comprende una extensión de 594.000 hectáreas, ubicada al oriente del estado de Oaxaca, en las colindancias con los estados vecinos de Veracruz y Chiapas, en el corazón del istmo de Tehuantepec.
La diversidad biológica en esta micro región es de las más altas de Norteamérica, con alturas que van de los 200 a los 2400 msnm, es el asiento de la cuenca alta de los ríos Usumacinta Grijalva y Uxpanapa Coatzacoalcos, que juntos conducen el 40% de los escurrimientos fluviales de México. [6]
Con una de las precipitaciones pluviales más intensa de Mesoamérica, que varía de los 2800 a los 4400 mm, en los Chimalapas hay una gran diversidad de climas húmedos templados y cálidos. Hay diversos ecosistemas de bosques y selvas en esta micro región: bosques de pino, de encino, de pino encino y bosque mesófilo de montaña, conocido también como bosque de niebla. De las selvas húmedas existentes destacan la selva baja, media y alta, siendo la región con la selva alta mejor conservada de América del Norte.
Los Chimalapas forman parte del corredor biológico que une El Ocote, Chiapas, con el Uxpanapa, Veracruz. Estas tres zonas naturales, de vital importancia para el equilibrio del planeta por alojar cientos de especies de flora y fauna, algunas de ellas endémicas, así como el mayor número de mariposas diurnas de México están amenazadas por la ganadería extensiva, la tala inmoderada, los incendios forestales, la extracción clandestina de especies, la inseguridad en la tenencia de la tierra y los proyectos económicos de gobiernos y empresas. A esta complejidad socioeconómica hay que agregar la presencia del narcotráfico en la región, que por su carácter clandestino es difícil de identificar.
La riqueza de la región contrasta con la pobreza de la población, lo que nos habla de un rezago social cuyos orígenes se remontan a la conquista de América y los gobiernos posteriores.
Como ya se mencionó, uno de los problemas más graves de los Chimalapas es la indefinición de la tenencia de la tierra. Su expresión más conflictiva es precisamente en la frontera entre Oaxaca y Chiapas, en donde campesinos comuneros y ejidatarios, así como pequeños propietarios ganaderos y talamontes se disputan la explotación del territorio.
Este problema entre ambos Estados se ha intensificado desde 1960, siendo más grave en los últimos 10 años, cuando se inició un proceso de reconciliación agraria con los 28 ejidos chiapanecos que se encuentran asentados de manera irregular en territorio de Oaxaca. El saldo del proceso de reconciliación agraria es que sólo se devolvió un predio a los comuneros zoques, continuando las actividades ilegales, las violaciones a los derechos territoriales y colectivos.
El general los Chimalapas es lugar de asentamiento de campesinos integrantes de diversas culturas indígenas del sureste desde 1950, [7] sobre todo en la zona de límites con Veracruz y Chiapas, debido a que los pobladores originarios, pertenecientes a la cultura zoque, se concentraron en la región poniente, en donde actualmente se ubican las cabeceras municipales, aunque se encuentran vestigios arqueológicos en diversos lugares de la zona oriente, lo que nos habla del carácter semi nómada de los zoques por toda la región Chimalapa.
El megaproyecto transístmico afecta los Chimalapas directamente pues la presión sobre los recursos naturales, especialmente maderas, agua y minerales, va en aumento conforme la nación y la región se integran al libre comercio.
De hecho en 1992 las comunidades en alianza con sectores de la sociedad civil, detuvieron un proyecto de autopista de 4 carriles, que pretendía acortar el trayecto de Tuxtla Gutiérrez con el DF, cruzando justo el corredor biológico que une el Uxpanapa con los Chimalapas y la reserva de la biósfera El Ocote, lo que afectaría y reduciría la selva alta de este corredor, una de las mejor conservadas de México y Mesoamérica.
También se han detenido proyectos de tres presas hidroeléctricas del proyecto Chiacapa Chimalapa, con recursos del Banco Mundial, planeado desde la década de 1970 y detenido en 1990.
El megaproyecto en los Chimalapas incluye un complejo industrial y forestal, con plantaciones de eucalipto, una especie arbórea muy productiva para las compañías papeleras pero con alto costo para los suelos y pérdida de agua, por la erosión que provoca en poco tiempo.
El gobierno federal ha pretendido decretar un área como reserva de la biósfera, lo que transformaría radicalmente la relación de las comunidades con la naturaleza, limitando su acceso a los recursos y vigilando las labores de conservación que llevan a cabo los pobladores desde hace siglos, gracias a lo cual se mantiene en buenas condiciones esta reserva natural, con grandes áreas aun inexploradas. Entre los intereses por la reserva de la biosfera está la industria biotecnológica.
Con los incendios de 1998, que afectaron más de 100 mil hectáreas de los Chimalapas y otro tanto del Ocote, el gobierno de Ernesto Zedillo volvió a plantear que el proyecto carretero y la reserva de la biósfera se llevarían a cabo en su sexenio, lo que finalmente no se cumplió por la oposición de las comunidades, organizadas en un Comité Nacional en Defensa de los Chimalapas en alianza con académicos, ecologistas, pueblos indígenas y campesinos de otras regiones y sindicatos.
Entre los argumentos de los comuneros en contra del decreto de reserva de la biosfera en los Chimalapas, es por la prioridad que tienen de resolver sus problemas agrarios, económicos y sociales, que constituyen la principal amenaza a los recursos naturales. Como alternativa se ha propuesto el decretar una reserva ecológica campesina, proyecto frustrado por el gobierno.
Otras alternativas se tejen en el istmo
Además del proyecto campesino de conservación de los bosques y selvas de los Chimalapas, en el istmo hay diversas organizaciones que buscan alternativas al megaproyecto.
Destacan los productores de café orgánico organizados en las cooperativas Unión de Comunidades Indígenas de la Región del Istmo (UCIRI) y la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI). Particularmente la UCIRI cuenta incluso entre los proyectos de la cooperativa la propiedad de una maquiladora de textil.
Debido a la cultura indígena del istmo como región pluriétnica, la autonomía municipal se presenta como alternativa que permite la reorganización de los pueblos originarios y las alianzas regionales para impulsar proyectos más amplios.
Sin embargo, la autonomía indígena ha sido acotada por cambios constitucionales que limitan la organización indígena a las comunidades, mediante los cuales se niega el reconocimiento a los pueblos como sujetos de derecho colectivo al territorio, los recursos naturales, la producción comunitaria, la cultura y la organización política.
La crisis del café, la ley antiindígena aprobada por Fox este año, los fuertes intereses económicos de industrias y empresas transnacionales, los caciques y terratenientes, así como los partidos políticos dificultan la organización independiente y la elaboración de proyectos alternativos al megaproyecto transístmico.
Ante la necesidad de unir fuerzas más allá de la región de Tehuantepec, desde 1996 se han realizado varios foros de información que pretenden fortalecer las redes de solidaridad y resistencia a lo largo de Mesoamérica, manifestándose en todo momento el derecho a la información, la consulta, la participación en los planes de desarrollo regionales, la autonomía territorial de los pueblos indígenas, la cultura y la organización para defender los derechos laborales, indígenas y colectivos.
Una modernidad excluyente pretende abrir tierras, mar, bosques, selvas, fuego y aire en el istmo mesoamericano. Otros proyectos se discuten en lo pequeño del a vida cotidiana y en las alianzas que se tejen por una modernidad alternativa, centrada en los pueblos indígenas, las organizaciones campesinas y las cooperativas de trabajadores.
Mayor información:
http://www.geocities.com/chimalapasmx/ http://www.laneta.apc.org/biodiversidad/ http://www.laneta.apc.org/oaxaca/
Bibliografía recomendada:
Beas Torres, Juan Carlos, 2000, Invasión global, El Megaproyecto del istmo, México, UCIZONI Ce-Ácatl, Fundación Abyalala Yala, Congreso de Oaxaca. Brasseur, Charles, 1981, Viaje por el istmo de Tehuantepec. 1859—1860, México, FCE. Castillo García, Gustavo, 1997 Promueven 64 proyectos para el istmo, en La Jornada, México, 3 y 4 de enero. García, Luis Alberto, 1997, El Megaproyecto del istmo: ¿Un nuevo canal de Panamá en México?, en Gente sur, año 2, no. 24, agosto, México, DF. García, Miguel Ángel, 1999, La historia Chimalapa: una paciente y tenaz lucha indígena por un rico territorio en disputa, en Revista Chiapas, Núm. 8, México, IIE—UNAM/ERA. García, Miguel Ángel, Ana Silvia Ortíz y Rosendo Montiel, 2000, Chimalapas: Nuestra experiencia en ordenamiento ecológico participativo, México, Departament for International Development—Maderas del Pueblo del Sureste A. C. Nigh Roland y Nemesio Rodríguez, 1995, Territorios violados: indios, medio ambiente y desarrollo en América Latina, México, INI—Conaculta. OIT, 1989, Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales. Organización Internacional del Trabajo. Internet: http://www.ilo.org/ Pedrazzini, Carmen, s/f, La Violencia en el Estado de Oaxaca, Proyecto Especial, Centro de Derechos Humanos, México, "Mixtecos por la Paz A. C.". Reina Aoyama, Leticia (comp.), 1994, Economía contra sociedad: El istmo de Tehuantepec, 1907—1986, México, ed. Nueva Imagen—CEHAM—Gobierno de Oaxaca. Rodríguez, Nemesio, 1997, Istmo de Tehuantepec: de lo regional a la globalización. O apuntes para pensar un quehacer, Mimeo borrador, México, INI—Oaxaca. Otra versión disponible en http://www.laneta.apcorg/oaxaca/ Toledo, Alejandro, 1998, Hacia una economía política de la biodiversidad y de los movimientos ecológicos comunitarios", en Revista Chiapas No.6, México, ERA—IIE-UNAM.
ANEXO Municipios del Istmo de Tehuantepec afectados por el Megaproyecto Transístmico.
Istmo de Oaxaca
Población total: 640 mil habitantes. 49 municipios en total. Ciudades medias:
1. Salina Cruz; 71 378 habs. Otros municipios:
5. Asunción Ixtaltepec
Istmo de Veracruz Población total: 1 millón 560 mil habitantes. 31 municipios en total
Ciudades medias:
1. Coatzacoalcos; 220 896 habitantes
Otros municipios:
7. Ángel R. Cabado
Notas
[1] Cuarta Carta de relación de Hernán Cortés, Citado en Charles Brasseur, Viaje por el istmo de Tehuantepec, FCE, México.
[2] El Corredor Biológico Mesoamericano incluye los estados mexicanos de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, además de todos los países centroamericanos. Este proyecto existe desde 1986, por lo que puede considerarse la sección más avanzada de la integración de Mesoamérica al desarrollo sustentable y al economía global. Incluye proyectos de inversión para las industrias de biotecnología y turismo, entre otras.
[3] Nemesio Rodríguez, Un sueño cortesiano: El Istmo de Tehuantepec, tomado de http://www.laneta.apc.org/oaxaca/
[4] De hecho en el puerto de Huatulco tuvo lugar un enfrentamiento entre policías y guerrilleros del Ejército Popular Revolucionario (EPR) en 1996, lo que aumentó la militarización y represión en todo el estado de Oaxaca, particularmente en los Loxichas, zona minera de la sierra sur, de donde era procedente un guerrillero.
[5] Otro de los objetivos del Plan Puebla Panamá es instalar corredores maquiladores que sirvan como contenedores del flujo migratorio de centroamericanos a Estados Unidos.
[6] Gobiernos de los estados de Chiapas y Oaxaca, Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y Secretaría de la Reforma Agraria, Programa de Conciliación agraria de las comunidades Chimalapas y poblados del noroeste de Cintalapa, Chiapas, México, 1999. Mimeo.
[7] Tzotziles, Tzeltales, Zapotecos del Istmo y otras regiones de Oaxaca, Zoques de Chiapas, Chinantecos, Mazatecos, Mixtecos y mestizos de Guerrero, Veracruz, Michoacán, Tabasco... Algunos de estos campesinos llegaron a las actuales poblaciones buscando tierras o empleo como talamontes, otros huyendo de la violencia en sus lugares de origen. La identidad común es la de ser chima, es decir, vivir en los chimalapas, aunque esto no garantiza el estar exento de los conflictos agrarios y políticos, al contrario.
Publicado en Chimalapas - Autonomía indígena y defensa de la selva Zoque, en septiembre de 2001. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.
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